Uno de los mitos más grandes de dejar el alcohol es que solo quedan las bebidas dulces o el agua. Falso. Hoy existen tragos sin alcohol para paladar adulto: amargos, cítricos, herbales, con burbujas. Aquí van 15 ideas para que nunca tengas un vaso aburrido en la mano.
Los clásicos, en versión sin alcohol
- Mojito sin ron: menta, limón, azúcar rubia, soda y hielo. El de siempre, sin la resaca.
- Gin tonic 0.0: hoy hay ginebras sin alcohol reales; con tónica buena y un twist de pomelo, nadie nota la diferencia.
- Piña colada: piña, leche de coco y hielo. Cremosa y tropical.
- Sangría sin vino: jugo de uva tinto, frutas, canela y soda.
Con carácter amargo (para los que no quieren dulce)
- Amargo cítrico: agua tónica, angostura sin alcohol y mucho hielo con naranja.
- Pomelo y romero: jugo de pomelo, soda y una rama de romero golpeada.
- Té helado ahumado: té negro fuerte, limón y un toque de miel.
- Jengibre y lima: ginger beer sin alcohol, lima exprimida y menta.
Herbales y refrescantes
- Pepino y menta: pepino licuado, menta, limón y soda.
- Hibisco frío: infusión de flor de hibisco, fría, con naranja.
- Albahaca y frutilla: frutillas, albahaca, limón y agua con gas.
Cervezas y espumantes 0.0 que valen la pena
El mercado cambió: ya hay cervezas sin alcohol artesanales con cuerpo real, y espumantes 0.0 para brindar. Para un brindis, una copa de espumante sin alcohol cumple perfecto — lo importante del brindis nunca fue el alcohol.
- Cerveza IPA sin alcohol, bien fría.
- Espumante 0.0 para celebrar.
- Kombucha, que aporta acidez y burbuja natural.
Tener un buen trago sin alcohol en la mano hace una diferencia enorme en lo social: tienes algo rico, nadie te pregunta nada, y al otro día estás perfecto. Anda probando hasta encontrar tus favoritos.